lunes, 26 de abril de 2010

Alquimia



Cuenta la historia que en las vueltas de la vía
habia una barra que juntando primaveras
fríos inviernos, luna llena, tres marías
pudieron ver la tierra que le sonreía.

Peinaron canas con caricias de rocío
llantos de niño, madres, ranas, pez y río
fueron sagrado fuego y luz en la pradera
sencilla flor para que tus ojos al vieran.

Giran y pasan las hojas del almanaque
héroes de hierro ponen nombre a nuestras calles
guerras, masacres, niños muriendo de hambre
ministros, gangster, priman en los titulares.

¿A donde vamos corriendo?, ¿quien sabe a donde?
mientras la selva es arrasada por el hombre
tribus violadas, robos de conquistadores
cambio de siglo, ajustense los cinturones

Que pena, el hombre, la tierra
constelaciones guiñan en la madrugada
y en dirección al corazón la murga canta
los continentes piden un poco de calma
y la razón es presa de nuestra garganta.

Si alguien te chista de las vueltas de la vida
y te da el beso mas preciado y mas profundo
es esa barra que reclama en cuerpo y alma
sencilla flor para los ojos de este mundo.



Murga Contrafarsa

viernes, 23 de abril de 2010

El Malevo




Yo no atrancaba la puerta de mi rancho, ni durmiendo,
pa que?, si al lao de ajuera, por malo que juese el tiempo
la enrrejaba de colmillos,
el coraje de mi perro, cimarrón, medio atigrau.

Lo hallé perdiido en la cierras, boqueando de agusanau,
malou!!, como manga e piedras,
tuve que traerlo enlazau, pa curarle las bicheras,
y ahi se quedo aquerenciau, compañero de horas lerdas.

Troteando abajo el estribo,
ni calculaba las leguas,
y en donde aflojaba sincha,
se echaba a cuidar mis priendas.

Eso si!, muuy delicau,
manosearlo, ni le cuento,
se ponia de ojo estraviau,
y se le erisaaba el pelo,
con que tenia ¡bien! ganau,
su apelativo: "El malevo".

Que animal capacitau, pal trabajo en campo abierto,
habia que verlo al mentau, trajinando en un rodeo;
de ser cristiano, clabau,
era doctor ese perro

Yo hechar tropilla al corral, le chiflaba entre los dedos,
y embretau en el chiflido, me los tráiba clin al viento,
y hera un abrojo priendido,
a los garrones del trueno

Una vez, bandeando tropa,
con mucha agua en el rio negro,
caí quebrau de un apretón, entre un remolino e cuernos,
y me ganó la moyera, la oscuridá, y el silencio.

Cuando volví abrir los ojos, cruzaba una nuve el cielo,
gemiiidos y lambetazos, llegaban como de lejos,
redepente compriendí, medio me senté en el suelo,
para entregarle las grasias: ¡HERMANO!, de esta te quedo deviendo,
no me halla ni el pan bendito, si no me sacás malevo;
y una inmensa gratitud se me atracó en el garguero.

Bueno la cosa pasó, yo dentré pal casamiento,
hice el horno, la cocina, mi rancho estiró un alero,
y en su chúcara clinera,
charqueó el arrorró y el reso.

A los dos años, gateaaba mi gurí sobre un pelero,
o andaba po el guardapatio, priendiiu a la cruz del perro
HAA¡ por que el me le sacó, las cosquillas al malevo;
lo habra tomau por por cachorro de su cria el pendenciero.

Le soportaba imprudiencias,
se priestaba pa sus juegos,
y ande amenazaba a caerse,
se le hechaba bajo el cuerpo.

La cosa fué tan de golpe,
que hasta me parece cuento,
fué después de un medio día,
como pa fines de enero.

Yo me habia hechao en el catre
pa descabesar un sueño,
la patrona, trajinaba,
proseando con el borrego,

Y UN¡ redepente aquel grito como de terror:
!!ROSENDOO¡¡
y ya me pelé pal patio,
manoteando un carorero

Ella estaba contra el horno
tartamudeando en silencio,
tenia el gurisito alsau, teemblooroso contra el pecho,
y abanzando agazapau, como una fiera, MI PERRO.

Enseñaba unos colmillos como puñales,
los pelos;
se le habian puesto de un modo que costaba conocerlo,
y en las brazas de sus hojos, se habian quemau los recuerdos.

De un salto me le puse en frente,
le pege le grito: !!MALEVO¡¡
le vi soltar una baba,
!Esta rabioso Rosendo¡

No te me acerques hermano,
no te me acerques,
hermano hecha pa tras,
hecha pa tras !!JUEERA PERRO¡¡.

Redepente ne saltó
ladeé pa un costado el cuerpo
y sentí como que la mano le topaaba contra el pecho
y cayó; casi sin ruido, como una jerga en el suelo.

Cuando lo miré, los ojos
se le habian puesto muy güenos
como dandome las gracias
se le acortaba el resuello

Se arrastró, lamió mis pieses y me brotó un lagrimeo
no tenia pa elegir, HERMANO, tabas enfermo,
fué po el cachorro sabés, de no no lo hubiera hecho,
meneó la cola una vez, dos veces, y quedó muerto.

Por eso, es que desde entoces, no me gusta tener perro,
y cuando voy de a caballo, me parece que lo siento,
seguir abajo el estribo,
trote y trote por el tiempo.

Argentino Luna

Poema de O. Rodriguez Castillo

jueves, 22 de abril de 2010

Me Van A Tener Que Disculpar

Cuento de Eduardo Saccheri, narrado por Alejandro Apo, con relatos de Victor Hugo Morales





Me van a tener que disculpar. Yo sé que un hombre que pretende ser una persona de bien debe comportarse según ciertas normas, aceptar ciertos preceptos, adecuar su modo de ser a determinadas estipulaciones aceptadas por todos. Seamos más explícitos. Si uno quiere ser un tipo coherente debe medir su conducta, y la de sus semejantes, siempre con la misma idéntica vara. No puede hacer excepciones, pues de lo contrario bastardea su juicio ético, su conciencia crítica, su criterio legítimo.


Uno no puede andar por la vida reprobando a sus rivales y disculpando a sus amigos por el solo hecho de serlo. Tampoco soy tan ingenuo como para suponer que uno es capaz de sustraerse a sus afectos y a sus pasiones, que uno tiene la idoneidad como para sacrificarlos en el altar de una imparcialidad impoluta. Digamos que uno va por ahí intentando no apartarse demasiado del camino debido, tratando de que los amores y los odios no le trastoquen irremediablemente la lógica.

Pero me van a tener que disculpar, señores. Hay un tipo con el que no puedo. Y ojo que lo intento. Me digo: no puede haber excepciones, no debe haberlas. Y la disculpa que requiero de ustedes es todavía mayor, porque el tipo del que hablo no es un benefactor de la humanidad, ni un santo varón, ni un valiente guerrero que ha consolidado la integridad de mi patria. No, nada de eso. El tipo tiene una actividad mucho menos importante, mucho menos trascendente, mucho más profana. Les voy adelantando que el tipo es un deportista. Imagínense, señores. Llevo escritas doscientas sesenta y tres palabras hablando del criterio ético y sus limitaciones, y todo por un simple caballero que se gana la vida pateando una pelota.

Ustedes podrán decirme que eso vuelve mi actitud todavía más reprobable. Tal vez tengan razón. Tal vez por eso he iniciado estas líneas disculpándome.

No obstante, y aunque tengo perfectamente claras esas cosas, no puedo cambiar mi actitud. Sigo siendo incapaz de juzgarlo con la misma vara con la que juzgo al resto de los seres humanos. Y ojo que no sólo no es un pobre muchacho saturado de virtudes. Tiene muchos defectos. Tiene tal vez tantos defectos como quien escribe estas líneas, o como el que más. Para el caso es lo mismo. Pese a todo, señores, sigo sintiéndome incapaz de juzgarlo. Mi juicio crítico se detiene ante él, y lo dispensa.

No es un capricho, cuidado. No es un simple antojo. Es algo un poco más profundo, si me permiten calificarlo de ese modo. Seré más explícito. Yo lo disculpo porque siento que le debo algo. Le debo algo y sé que no tengo forma de pagárselo. O tal vez ésta sea la peculiar moneda que he encontrado para pagarle. Digamos que mi deuda halla sosiego en este hábito de evitar siempre cualquier eventual reproche.

El no lo sabe, cuidado. Así que mi pago es absolutamente anónimo. Como anónima es la deuda que con él conservo. Digamos que él no sabe que le debo, e ignora los ingentes esfuerzos que yo hago una vez y otra por pagarle.

Por suerte o por desgracia, la oportunidad de ejercitar este hábito se me presenta a menudo. Es que hablar de él, entre los argentinos, es casi uno de nuestros deportes nacionales. Para ensalzarlo hasta la estratosfera, o para condenarlo a la parrilla perpetua de los infiernos. Los argentinos gustamos, al parecer, de convocar su nombre y su memoria. Ahí es cuando yo trato de ponerme serio y distante, pero no lo logro. El tamaño de mi deuda se me impone. Y cuando me invitan a hablar prefiero esquivar el bulto, cambiar de tema, ceder mi turno en el ágora del café a la tardecita. No se trata tampoco de que yo me ubique en el bando de sus perpetuos halagadores, nada de eso. Evito tanto los elogios superlativos y rimbombantes como los dardos envenenados y traicioneros. Además con el tiempo he visto a más de uno cambiar del bando de los inquisidores al de los plañideros aplaudidores, y viceversa, sin que se les mueva un pelo. Y ambos bandos me parecen absolutamente detestables, por cierto.

Por eso yo me quedo callado, o cambio de tema. Y cuando a veces alguno de los muchachos no me lo permite, porque me acorrala con una pregunta directa, que cruza el aire llevando específicamente mi nombre, tomo aire, hago como que pienso y digo alguna sandez al estilo de Y, no sé, habría que pensarlo; o tal vez arriesgo un vaya uno a saber, son tantas cosas para tener en cuenta;. Es que tengo demasiado pudor como para explayarme del modo en que aquí lo hago. Y soy incapaz de condenar a mis amigos al tórrido suplicio de escuchar mis argumentos y mis justificaciones para ellos.

Por empezar les tendría que decir que la culpa de todo la tiene el tiempo. Sí, como lo escuchan, el tiempo. El tiempo que se empeña en transcurrir, cuando a veces debería permanecer detenido. El tiempo que nos hace la guachada de romper los momentos perfectos, inmaculados, inolvidables, completos. Porque si el tiempo se quedase ahí, inmortalizando a los seres y a las cosas en su punto justo, nos libraría de los desencantos, de las corrupciones, de las ínfimas traiciones tan propias de nosotros, los mortales. Y en realidad es por ese carácter tan defectuoso del tiempo que yo me comporto como la hago. Como un modo de subsanar, en mis modestos alcances esas barbaridades injustas que el tiempo nos hace. En cada ocasión en la que mencionan su nombre, en cada oportunidad en la cual me invitan al festín de adorarlo y denostarlo, yo me sustraigo a este presente absolutamente profano, y con la memoria que el ser humano conserva para los hechos esenciales me remonto a ese día, al día inolvidable en el que me vi obligado a sellar este pacto que, hasta el presente, he mantenido en secreto. Digamos que mi memoria es el salvoconducto para volver el tiempo al lugar cristalino del que no debió moverse, porque era el exacto lugar en que merecía detenerse para siempre, por lo menos para el fútbol, para él y para mí.

Porque la vida es así, a veces se combina para alumbrar momentos como ése. Instantes después de los cuales nada vuelve a ser como era. Porque no puede. Porque todo ha cambiado demasiado. Porque por la piel y por los ojos nos ha entrado algo de lo cual nunca vamos a lograr desprendernos. Esa mañana habrá sido como todas. El mediodía también. Y la tarde arranca, en apariencia, como tantas otras. Una pelota y veintidós tipos. Y otros millones de tipos comiéndose los codos delante de la tele, en los puntos más distantes del planeta.

Pero ojo, que esa tarde es distinta. No es un partido. Mejor dicho: no es sólo un partido. Hay algo más. Hay mucha rabia, y mucho dolor, y mucha frustración acumulada en todos esos tipos que miran la tele. Son emociones que no nacieron por el fútbol. Nacieron en otro lado. En un sitio mucho más terrible, mucho más hostil, mucho más irrevocable. Pero a nosotros, a los de acá, no nos cabe otra que contestar en una cancha, porque no tenemos otro sitio, porque somos pocos, estamos solos, porque somos pobres. Pero ahí está la cancha, el fútbol, y son ellos o nosotros. Y si somos nosotros el dolor no va a desaparecer, ni la humillación ha de terminarse. Pero si son ellos. Ay, si son ellos. Si son ellos la humillación va a ser todavía más grande, más dolorosa, más intolerable. Vamos a tener que quedarnos mirándonos las caras, diciéndonos en silencio “te das cuenta, ni siquiera aquí, ni siquiera esto se nos dio a nosotros”. Así que están ahí los tipos. Los once tuyos y los once de ellos. Es fútbol, pero es mucho más que fútbol. Porque cuatro años es muy poco tiempo como para que te amaine el dolor y se te apacigüe la rabia. Por eso no es sólo fútbol.

Y con semejantes antecedentes de tarde borrascosa, con semejante prólogo de tragedia, va ese tipo y se cuelga para siempre del cielo de los nuestros. Porque se planta enfrente de los contrarios y los humilla. Porque los roba. Porque delante de sus ojos los afana. Y, aunque sea, les devuelve ese afano por el otro, por el más grande, por el infinitamente más enorme y ultrajante. Porque aunque nada cambie allá están ellos, en sus casas y en sus calles, en sus pubs, queriéndose comer las pantallas de pura rabia, de pura impotencia de que el tipo salga corriendo mirando de reojito al árbitro que se compra el paquete y marca el medio.

Hasta ahí, eso sólo ya es historia. Ya parece suficiente. Porque le robaste algo al que te afanó primero. Y aunque lo que él te robó te duele más, vos te regodeás porque sabés que esto, igual, le duele. Pero hay más. Aunque uno desde acá diga “bueno, es suficiente, me doy por hecho”, hay más. Porque el tipo, además de piola es un artista. Es mucho más que los otros.

Arranca desde el medio, desde su campo, para que no queden dudas de que lo que está por hacer no lo ha hecho nadie. Y aunque va de azul, va con la bandera. La lleva en una mano, aunque nadie la vea. Empieza a desparramarlos para siempre. Y los va liquidando uno por uno, moviéndose al calor de una música que ellos, pobres giles, no entienden. No sienten la música, pero van sintiendo un vago escozor, algo que les dice que se les viene la noche. Y el tipo sigue adelante. Para que empiecen a no poder creerlo. Para que no se lo olviden nunca. Para que allá lejos los tipos dejen la cerveza y cualquier otra cosa que tengan en la mano. Para que se queden con la boca abierta y la expresión de tontos, pensando que no, que no va a suceder, que alguno lo va a parar, que ese morochito vestido de azul y de argentino no va a entrar al área con la bola mansita a su merced, que alguien va a hacer algo antes de que le amague al arquero y lo sortee por afuera, de que algo va a pasar para poner en orden la historia y las cosas sean como Dios y la reina mandan, porque en el fútbol tiene que ser como en la vida, donde los que llevan las de ganar ganan, y los que llevan las de perder pierden. Se miran entre ellos y le piden al de al lado que los despierte de la pesadilla. Pero no hay caso, porque ni siquiera cuando el tipo les regala una fracción de segundo más, cuando el tipo aminora el vértigo para quedar de nuevo bien parado de zurdo, ni siquiera entonces van a evitar entrar en la historia como los humillados, los once ingleses despatarrados e incrédulos, los millones de ingleses mirando la tele sin querer creer lo que saben que es verdad para siempre, porque ahí va la bola a morirse en la red para toda la eternidad, y el tipo va a abrazarse con todos y a levantar luego los ojos hacia el cielo. Y hace bien en mirar al cielo, porque no sé si sabe, pero ahí están todos, todos los que no pueden mirarlo por la tele ni comerse los codos.

Porque el afano estaba bien, pero era poco. Porque el afano de ellos era demasiado grande. Así que faltaba humillarlos por las buenas. Inmortalizarlos para cada ocasión en que ese gol volviese a verse una vez y otra vez y para siempre en cada rincón del mundo. Ellos volviendo a verse una y mil veces hasta el cansancio en las repeticiones incrédulas. Ellos pasmados, ellos llegando tarde al cruce, ellos viéndolo todo desde el piso, ellos hundiéndose definitivamente en la derrota, en la derrota pequeña y futbolera y absoluta y eterna e inolvidable.

Así que señores, lo lamento. Pero no me jodan con que lo mida con la misma vara con la que se supone debo juzgar a los demás mortales. Porque yo le debo esos dos goles a Inglaterra. Y el único modo que tengo de agradecérselo es dejarlo en paz con sus cosas. Porque ya que el tiempo cometió la estupidez de seguir transcurriendo, ya que optó por acumular un montón de presentes vulgares encima de ese presente perfecto, al menos yo debo tener la honestidad de recordarlo para toda la vida. Yo conservo el deber de la memoria.

Para completar dejo este video que en otra ocación ya comparti.

Dale una Mano a la Tierra

miércoles, 21 de abril de 2010

No se si es Baires o Madrid

Hermoso tema junto a Leonor Watling de Marlango



Furioso pétalo de sal
la misma calle el mismo bar
nada te importa en la ciudad si nadie espera
ella se vuelve carmesí, no se si es Baires o Madrid
nada te importa en la ciudad si nadie espera
y no es tan trágico mi amor, es este sueño es este sol
que ayer pareció tan extraño
o al menos tus labios
yo te entiendo bien, es como hablarle a la pared
y tu podrías darme fe

...y te imagino dando vueltas en el vecindario

algo tienen estos años que me hacen poner así
y decirte que te extraño
y voy a hacerte feliz

martes, 20 de abril de 2010

SIEMPRE TENGO A MI LADO A MI DIOS (así me das mas)

Lo que los redondos siempre nos dicen: “Hay que cuidar nuestro estado de ánimo”, de que este asunto está ahora y para siempre en nuestras manos, de que no hay que ponerle un precio a nuestro culo, de que algún día esta vida será hermosa, y no sigo porque son demasiadas las cosas que nos enseñan y muchas veces sirven de consuelo para esos días oscuros que creemos que no tienen fin… Dicen que ricotero se nace, pero que se yo… Será que yo nací de nuevo cuando escuche por primera vez una canción de los redondos y desde ahí no pude pasar un día sin ese ratito de música que me alienta a seguir, que me da fuerza… No sé si exagero cuando digo que no puedo escuchar unos pocos temas al día, porque tengo que escucharlos una y otra vez, y a pesar de eso no me canso… Y aunque llegue tarde, espero que el bondi todavía me este esperando…


Aprendí que a la vida no hay que hacerla tan cara, que es algo simple, que vivir solo cuesta vida, aunque llegamos a pensar que esta rara vez tiene sentido. Y a veces sí, nuestra palma da un destino oscuro pero no hay que olvidarse que cuando la noche es más oscura, se viene el día en tu corazón.


Muchas veces esas estrellas que pensamos que son nuestro lujo se agotan, quedándonos a oscuras y pidiendo por favor que no prendan la luz, para poder tomarnos un tiempo para pensar y entender que el futuro ya llego, y hace rato… Y que no hay más tiempo de lamento, ya no hay mas…Ya no nos podemos lamentar de haber apartado a golpes nuestros dolores, de habernos dejado esnifar la cabeza, de haber sido en algún momento vencedores vencidos, y bueno por suerte y mas que suerte tenemos la capacidad de acostumbrarnos a toda tristeza, y esto no nos hace caer ya que sabemos que el que abandona no tiene premio.


¿Y qué podemos decir de aquel motor-psico? Ese mercado de todo amor… Nos pueden gustar esos que vienen a consolarnos o también, podemos encontrar a ese alguien que nos hace rasgar la alfombra por su amor, esos que no pueden ofrecer más que un par de promesas, que nunca pudieron ser muy fieles, pero que, igualmente nos hacen sentir que nuestro mundo termina en ellos. Hay que aceptar también: ¡Que miedo da ese maldito amor!


¿Será que lo mejor de nuestra piel es que no nos deja huir? Si, sin dudas es lo mejor, aunque a veces, esa misma piel se encuentra con el ángel de la soledad, y este lo hace todo tan simple que no podes elegir, pero obviamente no todo siempre resulta tan bien y empezamos a jugar de acuerdo al dolor, y claro está que fichando de mas, y a veces necesitamos irnos de la nada a gloria para sentirnos mejor.

Muchas veces nos van a querer salvar, pero solo nos van a atornillar, nos van a herir un poquito más… Y bueno… Solo nos queda salar nuestras heridas, porque sabemos que aunque duelan, mas rápido van a cicatrizar, y así, vamos a poder decir que ya no lloramos o bueno, que casi no lloramos.


Y si, a veces nos queda la impotencia de no poder comer el queso sin que la trampera nos aplaste, de que nuestra tarea fina termine en soledad al ver a quien se le dio la copa; pero bueno esta vida nos recompensa al ver que caen al fin los disfraces, caen desnudando esos cuerpos que siempre estuvieron tan tapados que no se podía reconocer de quien eran en realidad, esos que siempre ensayaron para la farsa actual, esos que muchas veces nos hicieron estar hundidos en nuestra propia herida, y los que por un tiempo nos hicieron vivir temiendo despertar de nuestros sueños, entre otras cosas también nos vendieron que “ la belleza es lo que da la felicidad" , se creen que tienen la licencia para envenenarnos. Pero otro consuelo: “Algún día esta vida será hermosa" y aunque busques un pequeño infierno para vos, este asunto está ahora y para siempre en tus manos, NENE…

Y ahora está todo más claro, pero cuidado porque a veces tanta claridad enceguece. Sabemos que la vida es corta, pero en fin es vida, y… ¡VAMOS!, ¡HAY QUE BAILARLA HASTA EL FIN!...




GISELLE BARBASTE


Completa acá


It's easy

There's nothing you can do that can't be done.
Nothing you can sing that can't be sung.
Nothing you can say but you can learn how to play the game
- It's easy.
There's nothing you can make that can't be made.
No one you can save that can't be saved.
Nothing you can do but you can learn how to be you in time
- It's easy.


lunes, 19 de abril de 2010

Durmiendo en el trabajo





Siempre hay dias (como hoy) en los que el sueño nos empieza a ganar..

Que hacer si tu jefe te pesca en durmiendo?

10 opciones a tener bien en cuenta:




1- En el banco de sangre me dijeron que esto podía suceder…

2- Era una siesta de 15 minutos para recuperar las energías, como me enseñaron en el curso de administración del tiempo de la empresa!

3- Estaba imaginando la vida de un ciego…

4- Estaba meditando profundamente sobre la misión de la empresa y nuestra estrategia de largo plazo…

5- Quería verificar si mi teclado es a prueba de baba…

6- Estaba haciendo un ejercicio de Yoga para aliviar el estrés del trabajo. ¿Ustedes discriminan a las personas que practican Yoga?

7- ¿Por que me interrumpió? Estaba llegando a la solución para nuestro mayor problema!

8- La maquina del café esta mala…

9- Alguien debe haber puesto café descafeinado en el frasco equivocado…

Pero sin lugar a dudas la mejor es:

10- … en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén…


Fuente

domingo, 18 de abril de 2010

PACO


Sinopsis
Paco, Francisco Blanco, es físico cuántico. Se encuentra en una cárcel temporaria porque fue encontrado por la policía en estado de sobredosis de paco, la más nueva y letal de las drogas, desecho de la cocción de cocaína en cocinas urbanas.
Está acusado de destruir una de esas cocinas con explosivos, matando a los responsables, pero también a inocentes.
Su madre, una importante congresista de ascendente carrera política, se ve envuelta en una pesadilla. Su único hijo es acusado de terrorista y los medios lo implican en una guerra de narcotráfico. ¿Acaso no conoce a su hijo?

TRAILER



Fuente

Si queres ver la peli en tu compu hace click ACÁ

viernes, 16 de abril de 2010

Libertad










No puedo olvidar
A tanta gente
Que sufre en cana
Victimas de la necesidad
En su lucha
Por un mejor mañana
A veces quisiera olvidar
A este mundo
carente de amor,
De fe y de vida
Podríamos curar
La herida horrible
Que al mundo separa
No puedo olvidar
El canto libre
De víctor jara
No puedo aceptar
Tanto acto de impunidad...
E hipocresía
Políticos ciegos
Militares
Sedientos por matar...

La Libertad.
Libertad. Libertad
Justicia e Igualdad
La Libertad.
Libertad. Libertad
De Ser y de Expresar

Gondwana

jueves, 15 de abril de 2010

Mejor invento del Mundo






Para las mujeres tambien.



Volveré.... y seré remera...


Todos se dejan la barba y el pelo como él
Pero no son como él
Todos declaran y hablan en nombre de él
Como si fueran él
Yo me pregunto que estará pensando él
Si pudiera ver
Cómo se llenan de plata hablando de él
Sin saber nada de él
Todos se compran la remerita del Che
Sin saber quien fue
Su nombre y su cara no paran de vender…
Parece McGuevara’s o CheDonald’s
Parece McGuevara’s O CheDonald’s
No es hermano de Fidel ni pariente de Pino’che’
El nació en la Argentina y salió a recorrer
No es de la época de Evita y a pesar del musical
Nunca fue asistente de Peron, el General
Yo me pregunto por qué le tocó a él
Ser Jesucristo al final del milenio, che, eh, Che
(Y lo mataron como un perro en Bolivia)
Vuelve y vuelve mil veces al que matan así
O es que al final nunca muere
El que no teme morir
Parece McGuevara’s o CheDonald’s

Get umm

Escena de la película How High: 

Deseo

Te seguiré hasta el final, te buscaré en todas partes, bajo la luz y la sombra en los dibujos del aire. Te seguiré hasta el, final te pediré de rodillas que te desnudes amor te mostraré mis heridas y con las luces del alba antes que tú te despiertes se hará ceniza el deseo me marcharé para siempre. Te seguiré hasta el final entre los musgos del bosque, te pediré tantas veces que hagamos nuestra la noche. Te seguiré hasta el final, con el tesón del acero te buscaré por la lluvia para mojarme en tu beso y con las luces del alba antes que tú te despiertes se hará ceniza el deseo me marcharé para siempre. Y cuando todo se acabe y se hagan polvo las hadas, no habré sabido por qué me he vuelto loco por nada. Te seguiré hasta el final por la escalera del viento para rogarte por Dios que me hagas sitio en tus besos. Y con las luces del alba antes que tú te despiertes se hará ceniza el deseo me marcharé para siempre. Y cuando todo se acabe y se hagan polvo las hadas no habré sabido por qué... me he vuelto loco... por nada...



Pide un deseo...

Pide un deseo...

Pide un deseo...


Realmente es un placer!!

Hacerlo parado fortalece la columna,
boca abajo estimula la circulación de la sangre,
boca arriba es más placentero,
hacerlo sólo es rico, pero egoísta,
en grupo puede ser divertido,
en el baño es muy digestivo,
en el auto puede ser peligroso...
Hacerlo con frecuencia
desarrolla la imaginación,
entre dos enriquece el conocimiento,
de rodillas resulta doloroso...
En fin, sobre la mesa o sobre el escritorio,
antes de comer o de sobremesa,
sobre la cama o en la hamaca,
desnudos o vestidos,
sobre el césped o la alfombra,
con música o en silencio,
entre sábanas o en el closet:
hacerlo, siempre es un acto de amor.


No importa la edad, ni la raza, ni el credo, ni el sexo, ni la posición económica...



... Leer es un placer


DEFINITIVAMENTE LO MEJOR ES LEER Y DISFRUTAR DE LA IMAGINACION Y TU LO ACABAS DE EXPERIMENTAR..............

A ENRIQUECER NUESTRO HABITO POR LA LECTURA!!

Crazy Frog

Una animación muy copada con el tema We are the champions de Queen

jueves, 8 de abril de 2010

Muchas gracias señor D10S


Para verte gambetear
Con un par de lienzos crotos, esperando por el bondi de Fiorito a Paternal
Las pisadas, las rabonas, son los chiches que los viejos no te podían regalar
Y en la villa se juntaban los pendejos para verte gambetear

Del riachuelo para el mundo, desde el cielo hasta el infierno, patadas en catalán
ya más nadie iba a manguearle milagros a San Genaro porque entrabas a jugar
se juntaron el jet set y la camorra para verte gambetear

30 millones de negros transpirando en tu remera para jugar un mundial
más regalo que un cumpleaños, más premio que la quiniela, más baile que en carnaval
y en los barrios faltaban televisores para verte gambetear

olé olé, olé olé , ole ole ole ola, para verte gambetear

barrilete, pecho inflado, con el sol de nuestros sueños te volviste a iluminar
empachado de ilusiones, cuando vos eras el dueño te fueron a desterrar
y en las calles, cada lágrima fue el precio para verte gambetear

gordo, cara de galleta, caminando medio chueco, siempre echado para atrás
como no te daban pase te piantaste de los muertos, cómo te iban a parar?
y rezamos en la habana y buenos aires para verte gambetear

con la sonrisa de pibe, con el brazo guerrillero y el corazón de arrabal
la zurdita endemoniada y el martillo en el garguero, cada día te quiero más
no hace falta más que entrecerrar los ojos para verte gambetear

olé olé, olé olé , ole ole ole ola, para verte gambetear



La Guardia Hereje




¿Qué es Dios?
Bajó una mano del cielo y acariciando su pelo rulo y señal de la cruz, la caricia de Jesús hizo posible el milagro

Convirtió la red en tierra, del balón hizo palomas que aterrizaban su paz, en la isla soledad borrando una absurda guerra

Judas no juega esta tarde, lo expulsaron por traidor y once apóstoles de Cristo, con sus oídos al cielo consultándole al Señor

y Jesús dijo me voy, de tácticas yo no hablo pero un consejo les doy, la pelota siempre al diez que ocurrirá otro milagro…

El diez susurró a su oído, novia eterna ven conmigo te llevaré de paseo, que nos verá todo el mundo y sabrán cuanto te quiero

La pelota enamorada, blanca piel inmaculada se entregaba sin pudor a suelas de terciopelo de su eterno gran amor

En filigranas de baile, comenzaba su paseo sobredosis de talento, convertía a los rivales en estatuas de cemento

Gran amante por doquier, danza el diez con su mujer caricias, besos, abrazos, el diez haciendo el amor y el orgasmo fue un golazo

Rojo el sol gritaba el gol, sus rayos brazos en alto y Jesús Cristo a los saltos, festejaba la proeza del señor diez y su alteza

Otro vuelo de palomas, raudo viaje hacia el sudeste Soberanía Argentina, banderas blanquicelestes adornar la gran Malvina

Premio Nobel de la paz, desde México a Fiorito de Malvinas a Inglaterra, este loco diez bajito llenó de risas la tierra

Llanto de risas de madres, viendo en el diez al compadre gemela risa latente, su risa en todas las fotos de los hijos combatientes

Y Jesús dijo me voy, de tácticas yo no hablo...
Gran amante por doquier, danza el diez con su mujer...

Por tu milagrosa mano y el milagro de tus pies
por tu milagrosa mano y el milagro de tus pies
MUCHAS GRACIAS SEÑOR DIOS....
MUCHAS GRACIAS SEÑOR DIEZ...


Las Pastillas del Abuelo.

lunes, 5 de abril de 2010

Locura y Realidad





Se te apretó el estomago,
pusiste las cuatro ruedas al mango
y no supiste como frenar.
La luz de tu luna se apago,
no te supiste bancar este tango
y la dama de negro te quiso amparar.
Porque decidiste tomar ese atajo hacia el infierno,
donde todo es más gris, donde todo es invierno
y no pudiste decirle que no,
a esa línea que separa a la vida en locura y realidad.
Ya no había más flores que crecieran en tus primaveras,
ya no tenias el calor de ninguna pollera.
Ninguna cuota de amor que te brindara el destino,
ninguna piedra pudiera cambiar tu camino.
Y por eso decidiste apagar este blues sembrando tu cruz sin rosas.
y pedias pala, pediste una pala para cavar tu fosa en este bosque donde siempre te encontrare.

Las Pastillas del Abuelo